- Medellín en ejecución: los resultados de Fico
por Damián Pérez | Lo Público en JuegoEn política, los discursos importan, pero los resultados pesan más. Luego de dos años de iniciado el actual gobierno en Medellín, el alcalde Federico Gutiérrez presento al concejo de Medellín un balance que muestra una ciudad que dejó atrás la parálisis y volvió a moverse.
Hoy Medellín tiene más de 1.800 obras en marcha, con inversiones cercanas a los 8 billones de pesos, impactando infraestructura educativa, cultural, deportiva y vial. Esto no es menor, ya que esta administración recibió las instituciones educativas destruidas, más del 70% de los escenarios deportivos acabados, y todas las obras culturales y de infraestructura paralizadas, hoy Medellín es una ciudad en obra es una ciudad que recupera confianza y dinamiza su economía.
En materia económica, los resultados también son claros. Medellín registra una tasa de desempleo del 6,7 %, la más baja del país, acompañada de programas que han apoyado a más de 50.000 personas en generación de ingresos. A esto se suma el impacto de grandes eventos que han generado cerca de 169.000 empleos directos e indirectos, consolidando a la ciudad como un destino de ciencia tecnología e innovación, pero también de grandes de eventos de ciudad.
En lo social, los indicadores muestran una mejora significativa en calidad de vida. La inseguridad alimentaria se redujo del 28 % al 19 %, mientras que la desnutrición infantil cayó a niveles históricos, incluso con registros de cero muertes por esta causa en los últimos dos años. Además, la pobreza ha disminuido, pasando del 27 % al 22 %. Estos datos reflejan que la política social, cuando se ejecuta con enfoque, sí puede generar resultados. El programa el hambre no sale a vacaciones es de los mas queridos en la ciudad.
Otro frente relevante es la seguridad, donde Medellín mantiene una de las cifras de homicidios más bajas de las últimas décadas, logrando incluso en febrero el mes más bajo en homicidios de la historia reciente de Medellín. Aunque persisten retos estructurales, la tendencia evidencia un control relativo del territorio que impacta directamente la percepción ciudadana. Grandes obras como el C5I una obra de ciudad que es vista ya como el pentágono de Medellín se encuentran en ejecución.
Finalmente, hay un elemento que muchas veces se pasa por alto: la recuperación institucional. La ciudad pasó de problemas financieros y desconfianza a un escenario de mayor estabilidad, con disciplina fiscal, transparencia y mejora en el recaudo. Esto no solo ordena la administración, sino que permite ejecutar proyectos con mayor impacto, incluso haciendo obras como el gran parque de Medellín que pese a que no se encontraba en plan de desarrollo con el alto recaudo y las eficiencias administrativas se podrá llevar a cabo.
Ahora bien, reconocer logros no significa desconocer retos. Medellín aún enfrenta desafíos en seguridad, desigualdad y sostenibilidad urbana. Pero también es cierto que hoy hay una diferencia clara frente a años anteriores: la ciudad volvió a ejecutar.
La política pública no se mide por intenciones, sino por resultados. Y a mitad de gobierno, Medellín muestra algo que hace tiempo no se veía con claridad: gestión en marcha, indicadores mejorando y una ciudad que vuelve a moverse.
Porque al final, como en el ajedrez, no gana quien habla más… sino quien mueve mejor.